Guía Completa
El cuero es un material vivo. Con los cuidados correctos,
tu chaqueta durará toda la vida — y mejorará con los años.
"Las arrugas, las marcas, los pliegues...
no son errores. Son huellas.
El cuero fue diseñado para vivirse."
Cómo Cuidarlo
Guarda tu chaqueta colgada en una percha resistente, en un lugar seco y bien ventilado. El cuero necesita respirar.
Evita: bolsas de plástico, cajas cerradas, y espacios húmedos. El plástico atrapa la humedad y puede provocar moho o deterioro del cuero.
Si tu chaqueta se moja, déjala secar de forma natural, lejos del calor directo y la luz solar. No uses secador, radiador, ni fuentes de calor.
Regla de oro: no fuerces el proceso. El cuero seco de forma lenta mantiene su forma y no se agrieta.
Para el polvo del día a día, un paño seco es suficiente. Si necesitas más limpieza, usa un paño ligeramente húmedo (no empapado) con movimientos suaves y circulares.
Nunca: sumerjas en agua, uses la lavadora, ni productos de limpieza genéricos que puedan resecar el cuero.
Aplica crema específica para cuero de forma ocasional (2-4 veces al año según el uso). Usa un paño limpio, aplica en pequeña cantidad y extiende con movimientos circulares.
Menos es más: un exceso de producto puede obstruir los poros del cuero. Prueba siempre en una zona poco visible primero.
Actúa rápido: absorbe el líquido con un paño seco sin frotar. Para manchas persistentes, consulta con un profesional antes de usar cualquier producto.
Si tienes dudas, contáctanos. Estamos para ayudarte a mantener tu pieza en perfecto estado.
El cuero natural mejora con el uso. Las marcas de desgaste, el cambio de tono, los pliegues naturales — todo eso es la historia de tu chaqueta tomando forma.
Úsala: el cuero fue diseñado para vivirse. No lo guardes para un momento especial — cada día es ese momento.
Referencia Rápida